Ejecución de medidas judiciales en medio cerrado

En las sentencias cuyo fallo es una medida de internamiento, se especifica en la misma el régimen del centro, si es abierto, semiabierto, cerrado o internamiento terapéutico.

Generalmente, si la medida es internamiento, el menor va directamente desde el juzgado al centro, ya que el centro se designa en ese momento por la representante de la entidad pública que está presente en todas las audiencias.

Las medidas se ejecutan a través de plazas concertadas. La entidad pública se encarga de la inspección de estos centros y de garantizar la estancia en unas condiciones dignas y de respeto a todos los derechos del menor, de acuerdo al proyecto educativo de centro, al regimen interior del mismo y los programas individualizados de ejecución de las medidas.

El internamiento ha de proporcionar un clima de seguridad personal para todos los implicados, profesionales y menores infractores, lo que hace imprescindible que las condiciones de estancia sean las correctas para el normal desarrollo psicológico de los menores.

Según los datos recogidos en la publicación "Informe de actuaciones de menor y familia 2000/2005", la ejecución de las medidas privativas de libertad representan el 30,37% del total de las medidas, tomando el período de aplicación de la LORPM, el incremento interanual es de 58,45%. La medida que más se aplica es el régimen semiabierto, seguido del régimen cerrado, régimen abierto y, por último, la medida de centro terapéutico y los internamientos de fin de semana.

Según la Ley 5/2000, las medidas judiciales en medio cerrado que pueden imponer los jueces de menores son los que siguen.

Régimen cerrado

Las personas sometidas a esta medida residirán en el centro y desarrollarán en el mismo las actividades formativas, educativas, laborales y de ocio.

Pretende la adquisición por parte del menor de los suficientes recursos de competencia social para permitir un comportamiento responsable en comunidad.

En casos de extrema gravedad, el internamiento puede alcanzar un máximo de 5 años, más cinco años de libertad vigilada.

Solo es aplicable cuando en la calificación jurídica de los hechos se haya empleado violencia o intimidación, o se haya actuado con grave riesgo para la vida o la integridad física de los mismos.

Según el "Informe de actuaciones de menor y familia 2000/2005", durante este periodo el régimen cerrado ha representado el 6,45% con respecto al conjunto de todas las medidas judiciales, el 21,23% en relación a las medidas de régimen cerrado, y se ha observado un incremento medio interanual del 99,20%.

Régimen semiabierto

Las personas sometidas a esta medida residirán en el centro, pero realizarán fuera del mismo actividades formativas, educativas, laborales y de ocio.

Según los datos recogidos en el "Informe de actuaciones de menor y familia 2000/2005", durante este periodo el régimen semiabierto ha supuesto un 13,25 % del total de todas las medidas impuestas por el juez de menores, el 44,51 % respecto a las medidas impuestas en medio cerrado y ha sufrido un incremento medio interanual del 62,45%.

Régimen abierto

Las personas sometidas a esta medida llevarán a cabo todas las actividades del proyecto educativo en los servicios normalizados del entorno, residiendo en el centro como domicilio habitual, con sujeción al programa y régimen interno del mismo.

Según el "Informe de actuaciones de menor y familia 2000/2005", el régimen abierto ha supuesto un 6,25% de las medidas impuestas con respecto al conjunto de todas las medidas, un 21,47 % respecto al total de medidas en medio cerrado y un incremento medio interanual del 29,02%

Internamiento terapéutico en régimen cerrado, semiabiero o abierto

En los centros de esta naturaleza se realizará una atención educativa especializada o tratamiento específico dirigido a personas que padezcan anomalías o alteraciones psíquicas, un estado de dependencia de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas o sustancias psicotrópicas, o alteraciones en la percepción que determinen una alteración grave de la conciencia de la realidad.

Esta medida podrá aplicarse sola o como complemento de otra medida.

Cuando el interesado rechace un tratamiento de deshabituación, el Juez habrá de aplicarle otra medida adecuada a sus circunstancias.

Fin de semana en centro

Las personas sometidas a esta medida permanecerán en su domicilio hasta un máximo de treinta y seis horas entre la tarde o noche del viernes y la noche del domingo, a excepción del tiempo que deban dedicar a las tareas socio-educativas asignadas por el Juez.

En la práctica se combinan elementos de arrestos de fin de semana y tareas socioeducativas o prestaciones en beneficio de la comunidad.

Es una medida especialmente indicada para menores que cometen actos vandálicos o agresiones leves los fines de semana.